Por Cecilia Martinez Gomez.
Recuerdo que cuando en puntitas de pie no lograba alcanzar la primera estantería de libros en mi casa, ya soñaba con tomarlos y entender esos símbolos mágicos que contaban historias. Desde muy pequeña, veía a mis padres leer e imaginaba que sus ojos eran pantallas de los mundos que las letras describían. Sin duda, verlos leer y que me contaran cuentos influyó en mí y en mis hermanos, ya que todos hoy somos lectores empedernidos.

La importancia del libro y de contar historias
Numerosos estudios han demostrado que es importante que se estimule el desarrollo cognitivo y del lenguaje de los niños y las niñas en el entorno familiar. Si están expuestos a un mayor número de palabras a través de conversaciones con adultos, la lectura y los cuentos, los pequeños desarrollan un vocabulario más variado a temprana edad que, al empezar la escuela, incidirá en sus resultados académicos.


Por ejemplo, en el caso de los países que aplicaron la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS), la probabilidad de que a un niño le lean es 29 puntos porcentuales más alta en Jamaica que en Costa Rica. Entre los países que aplicaron la encuesta del Programa Regional de Indicadores de Desarrollo Infantil (PRIDI), esta probabilidad es 14 puntos porcentuales más alta en Costa Rica que en Paraguay.

Con tantos beneficios, ¿cómo se fomenta la lectura?
Aquí comparto diferentes formas simples en que los adultos pueden utilizar libros para estimular a los más pequeños:
1. Padres y madres pueden compartir un libro para promover la participación activa de los niños en la lectura al hacerles preguntas y comentar sus respuestas. Hay evidencia alentadora en Estados Unidos sobre el efecto de este enfoque en el desarrollo del vocabulario de niños en edad prescolar y de jardín de infantes.
2. La atención exclusiva a los hijos en el momento de compartir un libro es esencial para que tanto el adulto como el niño disfruten de la experiencia. Durante ese instante íntimo, el mundo del niño gira alrededor de lo que pasará en la historia, mientras los padres disfrutan del tiempo con ellos.
3. Otro punto a considerar es la disponibilidad de libros, revistas u otros materiales escritos que hay en la casa, para dar el ejemplo a los niños logrando que sean parte de su vida cotidiana.
4. Resulta clave elegir el libro adecuado para cada niño: pensar para quién lo estamos eligiendo, cuáles son sus gustos y preferencias.
5. Cuando leemos a niños pequeños, las imágenes deben ser claras. No debemos olvidar que ellos hacen una lectura de lo que entra por sus sentidos, por lo tanto dará sentido a lo que sus ojos vean a través de las ilustraciones.
6. Te invito a visitar este link a consejos para el fomento lector en la primera infancia disponible a través de Chile crece contigo, un programa del gobierno chileno que apoya el desarrollo infantil temprano. En él se encuentran secciones como ¿Por qué leer? ¿Cómo hago para leer? Leer y conversar, Leer y mirar, ¿Cómo se escoge un libro?, entre otras.
Ahora que conoces estos pasos simples para fomentar la lectura desde la primera infancia, además del gran impacto que tiene en el desarrollo cognitivo y la disminución de la desigualdad desde temprano en la vida, te invito a compartirlos con tus contactos para celebrar este día del libro criando miles de nuevos amantes de los libros y las palabras.
¿Tienes consejos para criar lectores y desarrollar el vocabulario de los niños? Comparte en la sección de comentarios abajo o mencionando a @BIDgente en Twitter.
Cecilia Martinez Gomez es comunicadora en la División de Protección Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo y fundadora de Proyecto: Bibliotecas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario